Por lo general, recomendamos al menos 700 kbit/s para transmisiones en Full HD y garantizar así una reproducción de video fluida, aunque este parámetro depende en gran medida del fabricante de la cámara, los códecs utilizados y la calidad de video esperada. En algunos casos, incluso 50 kbit/s pueden ser suficientes, mientras que para funciones avanzadas como el reconocimiento facial o la lectura de matrículas puede ser necesario un mayor ancho de banda.