El VSaaS puramente en la nube significa que la gestión, el procesamiento y el análisis de vídeo se realizan en la nube pública con una conexión directa entre la cámara, el NVR (u otro dispositivo IoT) y la nube, sin necesidad de hardware local adicional como pasarelas (bridges) o servidores.
La computación en la nube se ha convertido en un pilar fundamental para la innovación digital, y el Software como Servicio (SaaS) se ha consolidado como el modelo preferido para consumir servicios e información en el ámbito empresarial. Las plataformas en la nube han impulsado el desarrollo de nuevas tecnologías en áreas como la seguridad, la inteligencia artificial (IA), la infraestructura digital, los sistemas de transporte inteligente, los servicios de datos y el Internet de las Cosas (IoT).
Históricamente, las organizaciones han utilizado un enfoque local (on-premise) para la videovigilancia, que implica mantener todo el hardware, el software y los servicios necesarios de manera local.
Este enfoque puede ser complejo y requerir mucho tiempo, además de exigir habilidades técnicas especializadas y una inversión de capital inicial significativa. El costo total de propiedad de este enfoque incluye el mantenimiento y las actualizaciones del hardware. La escalabilidad se logra mediante la compra de hardware adicional y, a menudo, se requieren actualizaciones de licencias o licencias adicionales. Para que los operadores, administradores y usuarios finales accedan a dicho sistema de videovigilancia, se requiere software específico para el cliente. La redundancia y la fiabilidad exigen aún más inversión en hardware, redes, software y recursos del equipo de TI para gestionar y mantener el sistema. La ciberseguridad y el cumplimiento normativo recaen sobre los hombros del cliente, cuyo equipo de TI pasa a ser responsable de asegurar la red, actualizar oportunamente el software de los servidores y los sistemas operativos, gestionar el software del cliente final, monitorear la red y realizar multitud de otras tareas relacionadas con la seguridad. Para evitar la pérdida crítica de grabaciones, es necesario implementar la duplicación del almacenamiento y un monitoreo constante. El equipo de TI debe realizar un seguimiento de la depreciación del hardware y reemplazarlo de manera oportuna, lo cual se vuelve sumamente complejo en casos donde no se puede interrumpir el tiempo de actividad del servicio ni el archivo de video. Si bien los pequeños negocios, con el fin de reducir el TCO, pueden pasar por alto la seguridad y la continuidad del servicio de videovigilancia, por lo general esta no es una opción viable para las medianas y grandes empresas, ni para el sector público.
Para abordar estos desafíos y aprovechar los beneficios de la rápida expansión de las ofertas de nube pública, se introdujo un nuevo modelo de Videovigilancia como Servicio (VSaaS) basada en la nube. La nube pública no solo introdujo recursos escalables bajo demanda, sino que también permitió externalizar todo el ecosistema del producto, abarcando la fiabilidad, la seguridad, el cumplimiento normativo, la gestión y muchas otras preocupaciones. No es de extrañar que solo 3 empresas (AWS con un 33 por ciento, Azure con un 22 por ciento y Google con un 10 por ciento) hayan logrado ofrecer una infraestructura de nube pública exitosa. El notable crecimiento del ancho de banda de internet disponible para los clientes impulsó la expansión de las nubes.
No obstante, es importante señalar que la entrega comercial de VSaaS (o Videovigilancia como Servicio) no equivale a una arquitectura de solución basada en la nube.
El VSaaS implica el uso de equipos y tecnología de videovigilancia bajo un modelo de suscripción o servicio basado en el consumo, donde el proveedor de servicios administra los sistemas y proporciona acceso a las grabaciones y otros datos a través de internet. Esta puede ser una solución rentable y conveniente para las organizaciones que necesitan monitorear sus instalaciones y proteger sus activos.
Las categorizaciones de los sistemas VSaaS más comúnmente utilizadas son:
El VSaaS de nube pura significa que la gestión, el procesamiento y la analítica de video se realizan en la nube pública con una conexión directa desde la cámara, el NVR (u otro dispositivo IoT) hacia la nube, sin necesidad de hardware local adicional como pasarelas (bridges) o servidores. La copia de seguridad en el borde (edge backup) se realiza normalmente utilizando una tarjeta SD de la cámara o un NVR para sincronizar los datos con la nube.
No se requiere software en el lado del cliente; la gestión y el monitoreo se realizan a través de un navegador web, con aplicaciones móviles dirigidas principalmente a los usuarios finales.
La nube pura minimiza la exposición del cliente al mantenimiento, facilita la adopción en instalaciones existentes o nuevas, y ofrece el mejor TCO en comparación con otros tipos de arquitectura VSaaS.
El VSaaS híbrido (de cámara a pasarela/servidor a nube) es una configuración en la que se instalan localmente dispositivos similares a NVR o servidores, habitualmente denominados pasarelas (bridges) o conectores.
Tales dispositivos se conectan a la nube, envían los flujos de vídeo de las cámaras a la misma y ofrecen almacenamiento en la nube. La gestión centralizada se proporciona a través de una interfaz web en la nube para dichos dispositivos y cámaras. De forma similar a un NVR, en este tipo de dispositivos se pueden realizar ciertas tareas de procesamiento de vídeo y análisis.
El principal beneficio de este enfoque es la copia de seguridad en el extremo (edge backup) y la opción de ver los flujos de las cámaras mediante una conexión de red local, de forma similar a cuando se conectan monitores a un NVR para ver las grabaciones in situ. Las desventajas de este enfoque son casi las mismas que las de un VMS clásico: coste inicial de hardware y licencias, un único punto de fallo en el bridge y limitaciones de escalabilidad.
Este modelo funciona bien cuando no se requiere un escalado rápido y no importan ni el número de cámaras por cada pieza de hardware implementada ni su capacidad de procesamiento.
El VSaaS gestionado (Managed VSaaS) es una opción para añadir almacenamiento externo y gestión remota a un VMS (Sistema de Gestión de Vídeo) existente.
Una tendencia habitual hoy en día es que los proveedores de software de gestión de vídeo tradicional ofrezcan el servicio gestionado de forma remota, siguiendo la tendencia de la proliferación de la nube en la industria de la videovigilancia. Dichos proveedores conectan a los clientes de forma remota con las cámaras y los servidores locales a través de uno de los proveedores de la nube, como AWS o MS Azure.
Este modelo tiene la ventaja de un VMS maduro, pero también presenta todos los problemas de un VMS clásico: alto TCO (coste total de propiedad), coste inicial de hardware y licencias, un único punto de fallo a menos que se invierta en más hardware y licencias, limitaciones de escalabilidad y altos requisitos de ancho de banda de red para los usuarios, ya que el tráfico se distribuye desde la red local a todos los espectadores. Todas las funciones positivas de la nube que hoy en día son habituales —como compartir contenidos, aplicaciones móviles para clientes y notificaciones push, API públicas e integraciones, y muchas otras— son limitadas y engorrosas de usar.
La infraestructura en la nube se puede dividir además en privada y pública:
Escalabilidad: Los servicios de nube pública son altamente escalables, lo que significa que los usuarios pueden aumentar o disminuir fácilmente sus recursos informáticos según sea necesario. Esto resulta especialmente beneficioso para las empresas que experimentan fluctuaciones en la demanda.
Rentabilidad: Las nubes públicas suelen funcionar con un modelo de pago por uso, que puede ser más rentable que invertir y mantener una infraestructura de nube privada propia.
Acceso a una amplia gama de servicios: Los proveedores de nube pública ofrecen una amplia gama de servicios, como almacenamiento, computación y bases de datos, que se pueden integrar y escalar fácilmente según sea necesario. Esto puede ahorrar a las empresas tiempo y recursos en comparación con la creación y el mantenimiento interno de dichos servicios.
Actualizaciones automáticas de software: Los proveedores de nube pública se encargan de mantener y actualizar la infraestructura subyacente, lo que evita que las empresas tengan que realizar estas tareas por sí mismas.
Independencia de la ubicación: Los proveedores de nube como AWS cuentan con múltiples centros de datos en todo el mundo. Esto permite a las empresas operar fácilmente a escala global y acceder a datos y servicios desde cualquier lugar.